Guía / Decisión
Cómo elegir un estudio de software: 10 preguntas antes de firmar
1. ¿Entendió el problema antes de proponer?
Una propuesta que aparece antes de entender el flujo actual suele ser una plantilla. El estudio debería hacer preguntas sobre el proceso, las personas, los errores y las decisiones que se toman hoy.
2. ¿Qué queda en tus manos?
Pregunta por repositorio, documentación, accesos, dominio, cuentas de servicios y base de datos. “El código queda contigo” debe estar por escrito, no solo dicho en una reunión.
3. ¿Cómo se prueba?
Un sistema serio tiene un ambiente de prueba, entregas revisables y un periodo de uso con el equipo antes de abrirlo a todos. Si la primera vez que lo ves es el día del lanzamiento, hay riesgo.
4. ¿Qué pasa después?
Define soporte, tiempos de respuesta, costo de cambios y qué se considera un error versus una funcionalidad nueva. Un proyecto sin etapa de acompañamiento suele terminar en una carpeta olvidada.
5. Señales de alerta
Desconfía de promesas de posicionamiento garantizado, precios cerrados sin alcance, sistemas “que se adaptan a todo” y propuestas que no explican qué no incluyen.
- No muestran casos reales o solo mockups.
- No permiten hablar con un cliente anterior.
- No explican quién es dueño del código.
- No tienen un plan de pruebas ni de salida.
- No documentan los límites del sistema.
Checklist de 10 preguntas
Lleva estas preguntas a la primera conversación:
- ¿Cómo se ve el flujo actual y dónde se pierde tiempo?
- ¿Qué se construye y qué no?
- ¿Quién es dueño del código y de los datos?
- ¿Cómo se prueba antes de publicar?
- ¿Qué integraciones necesita?
- ¿Qué costos mensuales existen?
- ¿Cómo se manejan los cambios durante el proyecto?
- ¿Qué soporte hay después de entregar?
- ¿Cómo se mide si funcionó?
- ¿Qué pasa si el negocio cambia o el proveedor desaparece?
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Respuestas cortas para las dudas que suelen aparecer después de leer.
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